El proyecto nació de una experiencia real, donde se evidenció cómo la presencia de un perro puede transformar la vida de personas.

La presencia de Sam, tan solo una tarde junto a nuestros menores, me mostró el lado más tierno, cariñoso y cercano que todos los niños tienen y necesitan. Nunca antes había visto a nuestros chicos abrazar, hablar con tanta ternura, cuidar e incluso besar con tanta naturalidad. Su Sama Xarit, como le decían a Sam cada vez que les miraba y ladraba.
Así nace este proyecto, el combo perfecto: la labor profesional de los técnicos sociales junto con la capacidad natural y emocional que aporta un perro.
Irene Prieto – Fundadora de Sama Xarit
Historias Reales, Impacto Real
Las historias de quienes han vivido Sama Xarit son la mejor prueba de su impacto.

«Antes me costaba hablar con la gente. Con Sam a mi lado, aprendí a expresarme y sentirme seguro.»
Moussa – Participante en una residencia de menores

«La presencia de Sam hizo la magia de transformar la energía de la casa, y saco lo mejor de los chavales: cariño, cuidado, contacto físico, juego; hizo que fluyera el lenguaje de las emociones.»
Antonia – Educadora social en un centro de acogida
Un vínculo que transforma vidas
En Sama Xarit, cada historia es un reflejo del cambio que buscamos generar. La convivencia con un perro no solo transforma la vida de las personas, sino que también fortalece comunidades, fomenta la confianza y aporta bienestar emocional.



